Columna: Museo de Yerbas Buenas y el rol de la familia en la construcción de Memoria

Publicada el 9 Dic, 2020 - Por

Como Festival nos mueve el que la programación de películas nos lleven a nuevos lugares, generar conversaciones, reflexiones en torno a nuestro vivir y es por eso que en esta ocasión hicimos el ejercicio de invitar al Museo Histórico de Yerbas Buenas a escribir sobre las temáticas que propone una de las películas de esta programación: Onkel Günter, parte de los estrenos que estará disponible por 24 horas a partir del viernes 18 a las 19:00.  El Profesor Luis Arturo González, encargado de educación nos invita a mirar el rol de la familia en la construcción  de memoria.

El rol de la familia en la construcción de memoria

Son muchos y diversos los elementos que permiten activar la memoria y como Museo nos hemos embarcado en la tarea de acercar nuestra colección a las comunidades con este fin, a través de dinámicas participativas de rescate de memoria que han resultado sumamente significativas. Un ejemplo de ello fue el Taller de Memoria e Historia Oral realizado en nuestro Museo en el año 2019 que nos permitió evidenciar que las personas vibran recordando el pasado reciente, principalmente si el recuerdo evoca alegría y la memoria se activa desde el corazón. Cada elemento puesto en valor, en este ejercicio de recordar, es resignificado, revalorado y reconstruye la memoria ya sea de los objetos de la colección del Museo, como de historias y relatos colectivos de nuestra comunidad. Sin ir más lejos el guión museográfico de nuestra actual exhibición permanente es producto de una exploración etnográfica en nuestro territorio, lo que le da forma y vida a cada objeto con testimonios que enriquecen nuestra colección y le otorga valor a la memoria.

Ya desde 1972 en la Mesa de Santiago se abordaba la integralidad de los museos y su responsabilidad dinámica dentro de una sociedad cambiante, donde la posibilidad de abordar las colecciones se ve complementada con las distintas disciplinas, principalmente de las ciencias sociales, permitiendo una forma complementaria de mirar nuestro pasado.

En este camino hemos podido dar cuenta de lo esquivo que resulta el abordaje de la memoria en contextos de conflictos, específicamente en nuestro pasado traumático reciente, donde la memoria social y política tiene mucho que aportar, y nosotros vemos al museo como un puente sumamente significativo en la construcción de esa memoria colectiva.

Reconocemos que hay memorias silenciadas intencionalmente, que están ocultas y temerosas de salir a la luz, es aquí donde aparece inmediatamente una protagonista y responsable en la construcción de memoria. La familia. Muchas veces por protección a los seres amados, se omite parte de esa memoria que hoy nos estamos atreviendo a abordar y principalmente a resignificar para llenar ese vacío histórico que está patente en nuestro país, con la intencionalidad de no seguir negándola por mera intencionalidad política.

Las películas, en este contexto, evocan conceptos, estos a su vez despiertan la memoria y nos incitan a indagar en nuestras propias historias. Así nos presenta FELINA el gran estreno del film Onkel Günter, película documental que nos muestra el rol de la familia en la construcción de la memoria, centrada en un obscuro episodio de la Segunda Guerra Mundial, donde los integrantes de la familia abiertamente se preguntan: “…destapar ese pasado tan negro, ¿para qué?”

Con el cuestionamiento anterior queda de manifiesto el tremendo aporte de esta película en la reflexión y en la crítica respecto al rol de la familia en la construcción de la memoria, esa que nos permite construir un relato sobre nosotros, que con ciertos silencios va quedando incompleto. Pero las nuevas generaciones están inquietas, con justa razón, y son quienes nos empujan a investigar, todos y todas queremos saber quiénes somos y de dónde venimos, por eso esta película se nos presenta como una gran oportunidad de detenernos a pensar y reflexionar acerca de nuestro pasado.